Aspectos legales del comercio electrónico

En España el comercio electrónico o ecommerce sigue aumentando sus cifras de venta y cuota de mercado debido al incremento de usuarios en Internet, facilidad de conexión a través de Smartphones y crecimiento de la confianza de los usuarios.

Comercio_electronico

Al vender por Internet a través de un ecommerce debemos tener en cuenta que existen ciertas obligaciones y requisitos legales que debemos cumplir, al igual que en el caso de los negocios físicos. Dichos aspectos legales dotan de seguridad jurídica al negocio y de reconocimiento por parte de comerciantes y consumidores. El no cumplimiento de la ley llevará consigo la imposición de multas y el deterioro de la imagen del negocio.

Las leyes vigentes para los comercios electrónicos son muy dinámicas ya que las fórmulas de negocio y las tecnologías se van transformando.  Es por ello, que los comerciantes deben estar al día para garantizar la adecuación a la Ley en todo momento.

A continuación os presentamos algunos de los aspectos legales más relevantes:

Forma jurídica y obligaciones fiscales: antes de iniciar la actividad es recomendable presentar el modelo 303 de Hacienda con el que se conseguirán ventajas para deducir o desgravar los gastos y el IVA de los productos que se adquieran. De igual forma, se deberá presentar el modelo 036 o el 037 según se trate de un autónomo o de una empresa. Además, en los 30 días sucesivos a la presentación de estos últimos modelos se deberá dar de alta en la Seguridad Social.

Aviso legal: según la Ley de Servicios de la Sociedad de la Información en España, se debe identificar a la persona o entidad que se haga cargo de la actividad, el domicilio legal, NIF, registro mercantil, y todos los datos de contacto o mecanismos de resolución de consultas como teléfono o dirección de correo electrónico.

data protection

Política de privacidad: en este aspecto hay que atenerse a lo dictado en la Ley Orgánica de Protección de Datos. Esta ley recoge la obligación de dar a conocer el titular de la web, la finalidad de la misma; los derechos ARCO de acceso, rectificación, cancelación y oposición de los datos recopilados del usuario, cómo puede ejercerlos y ante quién. Además, se debe indicar si es obligatoria o no toda aquella información que se solicite del cliente.  Todos los datos recogidos deben recogerse en un fichero inscrito en el Registro de Protección de Datos.

Información sobre Cookies: como ya te habrás fijado, al iniciar la navegación en un sitio web se debe incluir un aviso legal sobre las cookies con fines publicitarios o comerciales. Este aviso requiere la aceptación o no de dichas cookies por parte del usuario.

Propiedad Intelectual: las imágenes, fotografías y otros materiales externos a la propia empresa y empleados en el sitio web deben tener cedidos sus derechos de autor, permisos, licencias o autorizaciones.

Información de envío al cliente: antes de que el cliente acepte la compra se le debe haber informado sobre las características del producto, los plazos de entrega y el derecho de desistimiento.

Pasos para realizar la compra: el vendedor debe guiar al comprador durante todo el proceso de compra, indicándole los pasos a realizar en cada momento. Cuando se vaya a ejecutar la compra, se debe emplear una expresión que no deje lugar a dudas de que se requiere un desembolso económico.

carrito compra ecommerce

Información sobre los precios: los precios de los productos o servicios deben estar expresados con claridad y se debe incorporar toda la información sobre los impuestos o tasas que se incluyen en ellos.

Gastos de envío y coste de las devoluciones: la cuantía de los gastos de envío y de los gastos derivados de la devolución de los productos deben ser señalados con claridad.

Comunicaciones comerciales y newsletters: este tipo de comunicaciones, como el email marketing, deben ser autorizadas por los clientes.

¡Si tienes alguna duda o quieres que te ayudemos a cumplir todas estas leyes vigentes, no dudes en ponerte en contacto con nosotros!

 

Regulación de las vacaciones: Retribución y disfrute

La Constitución Española recoge el derecho de los trabajadores a disfrutar de un mínimo de 30 días naturales de vacaciones retribuidas para contratos laborales de un año (para contratos inferiores hay que calcular la proporción). Una excepción son los trabajadores autónomos económicamente dependientes, que tienen derecho a 18 días hábiles pagados de interrupción de contrato.

vacaciones laboables

Las fechas de disfrute de las vacaciones serán fijadas entre el empresario y trabajador y podrán ser fraccionadas, siempre y cuando una de esas fracciones abarque mínimo 2 semanas laborables ininterrumpidas. El calendario de las vacaciones se debe conocer como mínimo dos meses antes de su comienzo.

Las vacaciones suelen disfrutarse en el año natural a excepción de si coinciden con un permiso por maternidad o paternidad, enfermedad o accidente.

Cuando se rescinde o termina el contrato, las vacaciones que no hayan sido disfrutadas deben incluirse en la liquidación, cotizándose por ellas. En el resto de casos no será posible compensar las vacaciones con dinero.

En el período vacacional, el trabajador recibirá el mismo salario que en una jornada ordinaria de trabajo. Complementos como dietas por desplazamiento, plus de transporte o comisiones por venta, no serán incluidos a no ser que se hayan pactado con anterioridad.

El trabajador durante su periodo vacacional tiene libertad y, por lo tanto, podrá realizar tareas laborables para otra empresa. Este aspecto es muy delicado, puesto que podrá llevar las tareas a cabo siempre y cuando no se haya pactado la no concurrencia, y aunque no se haya pactado, no incurra en concurrencia o competencia desleal, desempeñando tal actividad en el sector en el que el trabajador presta sus servicios en la empresa en la que está contratado. En estos casos, existiría  un incumplimiento grave y culpable del trabajador que podría conllevar como sanción incluso el despido.

¿Te ha quedado alguna duda? En Leasba te asesoramos y ayudamos.

Retos regulatorios de las nuevas tecnologías

Las nuevas tecnologías vienen pisando fuerte generando avances y mejoras. Sin embargo, no pueden estar ajenas al Derecho y, desde este punto de vista, existe una gran falta de regulación que proteja las tecnologías y velen por los derechos de los usuarios. Una de las principales dificultades para las empresas, es la existencia de normativas diferentes en cada país, por lo que deberán cumplir unas u otras en función del país en el que se quieran instalar e independientemente de su país de origen. A continuación, vamos a analizar algunas de estas nuevas tecnologías que aún no tienen demasiadas regulaciones. Cloud Computing  cloud computing La nube es una gran oportunidad para las empresas ya que les permite alojar todo un software en la red sin necesidad de instalarlo en el ordenador, y con un bajo coste. El inconveniente que plantea es el desconocimiento del nivel de protección de los datos o de la información almacenada. Las empresas proveedoras de servicios en la nube pueden almacenar los datos en cualquier parte del mundo, aspecto que tiene sus ventajas como la protección de los datos, pero también produce controversias a la hora de aplicar la ley. Según la Ley de Protección de Datos de Carácter Personal (LOPD) no es posible subir datos a la nube sin verificar en qué país o países se encuentran y, además, dichos países deberán tener una legislación de protección de datos similar a la nuestra. Big data En la actual LOPD no se especifica una normativa específica para el Big Data, aunque si se limita el cruce de datos con el objetivo de preservar la privacidad de los usuarios. Además, los usuarios deben dar su consentimiento para que las empresas recaben información sobre ellos. Todos los datos recogidos deben ser empleados con el objetivo para el que fueron recabados, a excepción de los datos obtenidos con “disociación de la identidad desde su origen” que quedan excluidos de su tratamiento bajo la regulación de la LOPD. Redes Sociales Los consumidores ya no solo consumen, si no que ahora son creadores de contenidos. Este hecho dificulta la gestión de la propiedad intelectual, que en muchos casos es cedida a las plataformas digitales en las que se cuelgan esos contenidos. Además, esto implica que puedan ser utilizadas por cualquier usuario, vulnerando así los derechos de la Propiedad Intelectual. Otro aspecto es la suplantación de la identidad de los usuarios en las redes sociales, aspecto que aún no está regulado. En caso de que esto ocurra se recomienda acudir a las plataformas digitales para que solucionen el problema antes de tomar acciones legales. Drones dron La regulación de los drones lleva vigente en España casi dos años. Según esta regulación existen dos tipos de drones para los que es necesario estar en posesión de un carnet de piloto. En cualquiera de los casos, queda prohibido sobrevolar núcleos urbanos o espacios con alta masificación de gente y se debe pedir un permiso expreso a AESA. Estas restricciones ponen un límite a las aplicaciones de esta nueva tecnología, ya que empresas como Amazon están estudiando la posibilidad de emplearlos para entregar sus productos a los clientes de forma más rápida y eficiente. Países como Estados Unidos ya ha cambiado su legislación para facilitar a las empresas esta aplicación, ¿deberá España seguir con el ejemplo? Coches autónomos En los países pertenecientes a la Unión Europea aún no existe una normativa para estos vehículos. Tan sólo se menciona que deberá haber siempre una persona al volante. Para permitir que estos vehículos circulen por las carreteras de nuestro país deberá existir una homologación de los vehículos y una legislación sobre seguros y responsabilidad civil. La mayor incógnita que se plantea actualmente es quien sería el responsable en caso de accidente. Impresoras 3D impresora 3d Las impresoras 3D ya son asequibles por los consumidores que pueden comenzar a escanear sus propios objetos. La regulación de esta nueva tecnología deberá atender cuestiones jurídicas sobre la Propiedad Intelectual e Industrial, como la descarga de los diseños ilegalmente, la fabricación de objetos patentados o la fabricación de productos de marcas que puedan no distinguirse del producto original.